El juez Marcelo Aguinsky detectó que estos consumos están vinculados a una mansión en Pilar. La pesquisa identificó a un presunto testaferro de nombre Luciano Pantano, cuya identidad y roles previos en el ascenso del fútbol generaron sospechas de autoincriminación en el expediente. Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el magistrado ordenó dar de baja una tarjeta American Express corporativa a nombre de Pantano que registraba gastos por 50 millones de pesos mensuales, medida que derivó en el corte del servicio de DirecTV en la residencia del presidente de la AFA, Claudio 'Chiqui' Tapia, en Cardales. En el entramado aparecen mencionados los santiagueños Fabián Saracco y Alejandro Molina, junto a Juan Pablo Beacon, Francisco Capurro y Mauro Paz. Buenos Aires, 18 enero (NA) -- Una investigación judicial sobre el patrimonio de la conducción de la AFA reveló que vuelos privados, gastos personales, peajes y seguros de una flota de autos de lujo se abonan con tarjetas corporativas de la entidad. Los investigadores señalan que estos hombres no poseen conexión aparente entre sí, más allá de sus vínculos con los negocios del fútbol y su relación directa con el tesorero Pablo Toviggino. La estructura de recaudación operaría a través del exdiputado Javier Faroni, señalado como el gestor de la 'marca Messi'. En tanto, ante el avance de las causas impulsadas por la fiscal Cecilia Incardona, la AFA intenta trasladar su domicilio legal a Pilar para eludir el control de la Inspección General de Justicia (IGJ) y obtener protección bajo la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires. Mediante la firma offshore TourProdEnter, Faroni habría canalizado fondos por montos de entre 300 y 400 millones de dólares que no figuran en los balances de la institución. El esquema contaría con el apoyo de la financiera Sur Finanzas, de Ariel Vallejo, utilizada para el descuento de cheques y préstamos a dirigentes, como el otorgado a Eduardo Spinosa, de Banfield.
Investigan al directorio de la AFA por supuesto desvío de fondos
Una investigación judicial reveló que la directiva de la AFA utilizaba tarjetas corporativas para pagar gastos personales, como vuelos privados y coches de lujo. El caso identificó a presuntos testaferros y un intento de cambiar el domicilio legal.